Colombia por su privilegiada ubicación geográfica es potencial para la implementación de energías renovables. El caribe tiene la mayor irradiación solar promedio de 4,5 kWh/m2/día, lo cual es mayor que el promedio mundial de 3,9 kWh/m2/día al igual que el recurso eólico. Las fuentes no convencionales de energías se comenzaron a promover en el país a partir de la Ley 1715.

El panorama de las energías renovables en Colombia se mantiene y se extiende al territorio nacional. Debido, a su contribución con el medio ambiente en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y sus beneficios en los costos del servicio eléctrico.

Las energías alternativas más utilizadas en el país es la energía solar y eólica, después de la térmica y biomasa. Según la  Unidad de Planificación Minero Energética (UPME) hay un registro para construcción de  160 plantas y techos solares a nivel nacional.

Para la generación de energía eólica los territorios de Barranquilla y Cartagena, se identificaron como  las mejores velocidades de viento. El plan de expansión de esta generación esta para que las plantas eólicas entren en el 2018 y 2019 según la UPME.

El 2018 se espera 3.000 megavatios de energía eólica, más o menos el 20 % de la demanda actual.Por su parte, la energía solar fotovoltaica creció en un 50% en el 2016 atribuyendo casi la mitad de su expansión global, según la Agencia Internacional de Energía (IEA) con casi 165 gigavatios, y  continuarán teniendo un sólido impacto en los próximos cinco años.

En Colombia las energías renovables han tenido grandes desarrollos y avances en cuanto a proyectos de parques eólicos y plantas solares que aportan no solo a la generación de energía eléctrica, sino también a la implementación  de energías limpias en el país, la reducción de huella de carbono y a mejorar los problemas socioeconómicos en la generación de empleos y capacitar al personal que opere este tipo de energías.