A continuación podrá conocer algunos cambios significativos que se viven en zonas no interconectadas con la llegada de la energía solar fotovoltaica y como las comunidades valoran y hacen uso eficiente de la energía eléctrica.

En zonas rurales se conocen historia de personas que caminan largos trayectos hasta al  pueblo más cercano  para poder acceder al servicio de energía, como es el caso de Catalina Castillo, quien vive en la vereda el Saspi en La Llanada (Nariño) que no contaba con el servicio de energía eléctrica.

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Catalina llegaba a la cabecera municipal a realizar las compras pertinentes para su hogar y a su vez aprovechaba para cargar tres baterías para su celular y así poder reemplazarlas una tras de otra cuando se estuvieran descargando, puesto que así podía usarlo por más tiempo su celular cuando estuviera en casa.

Sin embargo, con la llegada del sistema solar fotovoltaico a su vivienda a través del proyecto  “Implementación soluciones fotovoltaicas con instalaciones Internas en las zonas verdales del Remate, Sumbianbí, el Campanario, San Luis, el Saspi, los loros y alegría en el municipio la Llanada en Nariño”  que la Empresa Distribuidora del Pacífico S.A. E.S.P. (DISPAC) adjudicó a la Unión Temporal Suncor de la que hace parte SUNCOLOMBIA.

Con la energía solar ahora es más fácil realizar las actividades del hogar como cargar su celular, escuchar radio, ver televisión, cocinar y tener luz en la noche. Asimismo, otro de los beneficios que tienen las personas en zonas rurales con la llegada de la luz es economizar dinero en la compra de velas y baterías para las linternas o celulares. Todo esto, sin duda, mejora su calidad de vida.

Algas personas que ya cuentan con sistemas de energía solar en sus viviendas que viven en zonas rurales como Catalina, hacen uso eficiente y racional de energía en el mayor número de actividades para aprovechar al máximo el recurso energético.